Virtualidad vs Presencialidad en la Educación

Actualidad Lo que hace la gente

El Plan de Alternancia Educativa 2021, exigido en la Directiva 16 del Ministerio de Educación Nacional, es una orden perentoria sin posibilidad de discusión por Educadores y padres de familia, adoptada en los escritorios de la plutocracia estatal.

Esa posibilidad, es la única alternativa al manejo centralista del vetusto proceso educativo del Gobierno Nacional, luego que la pandemia del COVID -19 dejara al descubierto, el enorme retraso que tiene Colombia en el uso del Internet, las debilidades en la implementación de nuevas tecnologías de la comunicación para la educación, la ausencia de una verdadera política de conectividad, la deficiente dotación de instrumentos y sistemas de formación de las instituciones educativas, pero sobre todo estrechísima posibilidad de actualización al docente que labora en instituciones educativas oficiales.

Aunque la disposición estatal pretende garantizar el retorno gradual, progresivo y seguro a las aulas, sólo estipula como importante y de connotación especial la condición del Maestro, dado que las instalaciones locativas, la condición del estudiante y la dotación de la institución, no sufrirán modificación alguna, por carencia de recursos estatales dirigidos a invertir en educación pública específicamente.

Por ejemplo, El Plan que presentó el Huila cumpliendo orden nacional, según Luís Alfredo Ortiz Tovar, secretario de Educción “Establece, ante todo, la necesidad de valorar a los establecimientos educativos, mirar la situación de salud y física de nuestros docentes teniendo en cuenta que quienes tengan más de 60 años o con enfermedades de base, no pueden estar en alternancia y deben seguir trabajando desde casa, así como la r4evisión de protocolos de bioseguridad”

EL DESARROLLO

La virtualidad adoptada y adaptada desde hace varias décadas en Asia, Europa y Norteamérica, consecuencia del desarrollo y aprovechamiento de las tecnologías, que fortalecen la formación a distancia; en Colombia, solo existen promesas y anuncios sobre fortalecimiento de la Conectividad, permitiendo destinar altísimas sumas del erario para: programas que alcanzan un 2% de eficiencia o eficacia en territorios como el Huila; impulsar costosos proyectos como Computadores para educar; crear inútiles laboratorios de informática; ilusionar a grupos sociales con desarrollos de las comunicaciones o desarrollar planes sin el alcance comunitario establecido en voluminosos documentos.

CUANDO SE EMPEZABA

Este año, durante la pandemia muchos docentes responsables, implementaron estrategias para llegar a los estudiantes, idearon medios para organizar procesos, definieron alternativas para conseguir resultados en la formación, actualizaron conocimiento de informática; pero cuando comenzaron, el gobierno ordena regresar a las antiguas aulas de la clase presencial.

De esos ejemplos hay muchos en el Huila, como el de Pitalito, donde Tomás Palomares Serrato, el profesor de la Escuela Normal Superior, quien, desde su residencia, dedica todo el esfuerzo humano a su alcance para ejecutar un proceso eficiente que permite generar formación real y concreta en sus educandos desde la virtualidad.

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