Preludio sangriento

Actualidad Columnistas

Por Aníbal Charry González.

El procurador Fernando Carrillo, alarmado por el asesinato sistemático de líderes sociales, y ahora de 3 integrantes del partido Colombia Humana, entre ellos Eduardo Alarcón  reconocido líder agrario de nuestro descaecido departamento, expresaba con razón “Que hechos de sangre comiencen a afectar a dirigentes de la oposición son el peor preludio de una campaña electoral que se quiere anticipar con hechos violentos. Que la campaña electoral de 2022 inicie con hechos violentos, hechos de sangre tan lamentables como el que se ha dado en contra de dirigentes de la oposición en Colombia es el peor de los presagios”.

En este país violento y fanático, donde nos hemos matado inútilmente por odios banderizos estimulados por la dirigencia política haciéndonos vivir en guerra fratricida para seguir reinando  de la mano del miedo y la violencia; es una verdadera quimera  que se pueda desarrollar el propósito de una sociedad civilizada de ejercer la política y la oposición sin miedo a ser asesinados, sobre todo cuando quienes han ejercido la oposición al establecimiento teniendo opción real de poder han caído asesinados como ha ocurrido con los más destacados dirigentes políticos por las “fuerzas oscuras” que todos conocemos, quedando los crímenes en total impunidad siendo la constante histórica de Colombia.

Y es que no hay forma de parar la orgía de sangre por razones políticas, cuando los principales líderes que hemos tenido no han hecho sino aupar la violencia para tratar de mantenerse en el poder defendiendo sus mezquinos intereses de clase, metiendo miedo y tergiversando las cosas para ganar elecciones, como que ahora mismo en medio de este mar de sangre producto del asesinato imparable de líderes y miembros de la oposición, el líder de la extrema derecha después de recuperar la libertad atacando con ferocidad a la justicia para deslegitimarla, anuncia “cargado de tigre” que ojo con las elecciones del 2022 para que no caigamos en manos del castrochavismo, desenterrando como dice Salud Hernández el hacha de la guerra, para mantener viva la confrontación política que siga generando mortandad. Porque no hay duda que su discurso es literalmente de guerra y violencia, cuando anuncia Uribe destilando odio contra sus opositores políticos y contra quienes se han atrevido a judicializarlo, que hay que acabar con la JEP, imponer una corte única y evitar que nos convirtamos en otra Venezuela, para lo cual propone un referendo  que solo busca generar confrontación para la generación de violencia con fines electorales, pues sabe que el referendo es prácticamente imposible de convocar para llevar a cabo sus propuestas incendiarias, porque la misma Constitución cerró las puertas para que el pueblo que se supone es soberano, pueda pronunciarse en las urnas para hacer reformas, quedando literalmente controlado por el constituyente secundario, que decide si convoca o no un referendo o una constituyente. En estas condiciones, no es posible que podamos parar la orgía de sangre como se ha dicho por pérfidas razones politiqueras, que no políticas, que harán posible que el presagio sangriento de que habla el procurador Carrillo se cumpla en las próximas elecciones.

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