El incremento del ataque del COVID-19 a la población, reduciendo posibilidad de generar ingreso, lo aprovecha El Gobierno Colombianl para imponer nuevos impuestos. La pandemia obliga a restringuir movilidad hacia centros de trabajo y el Presidente Iván Duque. Márquez, provecho para presentar al Congreso de la República la tercera Reforma Tributaria de su Mandato. La iniciativa llega con rinbombante nombre social Pandemia, excusa para imponer impuestos Neiva Huila Colombia www.tvnoticias.com.co

Pandemia, excusa para imponer impuestos

Actualidad Lo que hace la gente

El incremento del ataque del COVID-19 a la población, reduciendo posibilidad de generar ingreso, lo aprovecha El Gobierno Colombiano para imponer nuevos impuestos.

La pandemia obliga a restringuir movilidad hacia centros de trabajo y el Presidente Iván Duque. Márquez, provecho para presentar al Congreso de la República la tercera Reforma Tributaria de su Mandato.

La iniciativa llega con rinbombante nombre social, no es otra cosa que una humillante propuesta para “sacar” recursos al colombiano para financiar la abultada burocracia, la innecesaria cohorte de asesores oficiales en el país y el exterior y nutrir la corrupción oficial con crecimiento geométrico en todos los rincones de la patria.

Voceros de distintas vertientes políticas tradicionales expresan ese descontento.

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Alejandro Cabrera Villamil

El rechazo generalizado a la tal reforma tributaria ha logrado que el gobierno recule en muchos de los propósitos del esperpento. En medio de un desempleo galopante, de una crisis económica generalizada donde la mayoría de los colombianos ha tenido que gastar hasta el último centavo de sus ahorros para sobrevivir, es inaudito que nos quieran cobrar IVA hasta en los productos de la canasta básica. No se trata de criticar por criticar, ni de ser castrochavista, ni mamerto, ni seguidor de Petro, ni de recurrir a ningún argumento político para oponerse a la reforma. La lógica más elemental nos indica que debemos primero echar a andar el país y reactivar la economía, para después pensar en nuevos impuestos. Hacerlo ahora es extemporáneo, promueve la inflación, y pone a engordar al único que jamás produce nada: EL ESTADO. Solo prosperarán los burócratas abusivos con sus Toyotas blindadas, los politiqueros con su ejército de testaferros y contratistas corruptos, el asistencialismo que hace a los menos favorecidos cada día más dependientes y mendicantes sin brindarles oportunidades reales para salir de la pobreza, y al final todos terminaremos en el mismo costal, sometidos por una clase política corrupta y maquiavélica que nos llevará a la miseria para poder dominarnos basados en nuestra debilidad. Esta reforma es abiertamente regresiva, extemporánea, inconveniente y abusiva. No corrige los privilegios y las exenciones injustificadas de muchos sectores, ni compromete al gobierno a ponerle coto al gasto desmedido en burocracia y al abuso permanente de muchos gobernadores y alcaldes que creen que al ser elegidos, compraron por cuatro años los pueblos y departamentos y por lo tanto tienen derecho a saquearlos. Somos un país que lucha para salir de la pobreza y es una bofetada tener que tolerar a unos burócratas que como reyezuelos se pasean por todo el país haciendo ostentación de su cargo en lujosos vehículos y con viáticos millonarios para llegar a los sitios más alejados a mentir, engañar y prometer lo que nunca cumplirán. Este comportamiento miserable y abusivo tiene que terminar y en nosotros está lograrlo. No podemos tolerar más desmanes de los politiqueros que nos gobiernan sean de izquierda o de derecha. De verdad que hay días en que la indignación nos hace decir muchas cosas.

Ernesto Cardozo Camacho

Ese proyecto de reforma tributaria tal como se presenta al Congreso es la estocada final del gobierno de transición de Duque hacia una debacle del uribismo. Ni el Superman Tomás que tanto promueve el senador Macías podría evitarla. EL Congreso tiene dos opciones, aprobarla muy recortada y en tal caso no servirá al propósito fiscal ni aprobará la facultad de achicar el Estado porque los políticos clientelistas que son la mayoría del Congreso, no les conviene. La otra opción es no aprobar nada con el fin de “salvarse” ante sus electores y la opinión ciudadana, evento en el cual, Duque se quedará con el pecado y sin el género haciendo casi imposible estructurar una coalición fuerte de centro derecha que pase a la segunda vuelta. Pero claro es que él lo dijo sin tapujos, es del extremo centro, posición que no existe en el ámbito ideológico y político colombiano. Pero muchos lo hemos advertido. La arrogancia del poder es muy mala consejera pues en ella pululan los lambones y aduladores que aísla al gobernante y lo mantienen en una burbuja desconectado de la realidad.

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