NO VA A PASAR NADA

Actualidad Columnistas

Por Aníbal Charry González.

Con el escándalo del fiscal Martínez, -a quien ya nadie le cree después de escuchar los audios procaces con el finado Jorge Enrique Pizano  auditor de la Concesionaria  Ruta del Sol II de agosto de 2015 cuando era  asesor jurídico del Grupo Aval-, no obstante que en nuevo audio revelado por  El Espectador se demostró que sí sabía  de la comisión de varios delitos, y sin embargo cuando fue elegido fiscal general no procedió a investigarlos, pese a que, en mayo de ese mismo año ya había sido capturado el zar de los sobornos  Marcelo ODEBRECHT.  Todo lo contrario, lo que hizo fue  encubrir la corrupción de esta multinacional  con el Consorcio NAVELENA,  dejando escapar a sus altos ejecutivos en Colombia que hoy viven libres en el Brasil como bien lo anotó el columnista José Roberto Acosta.

En cualquier otro país del mundo el fiscal NHM ya habría renunciado a su cargo como dijera  el senador Robledo, o estaría procesado por la justicia, pero en este Macondo de impunidad no se conjuga el verbo renunciar de ningún funcionario público  por graves que sean los cargos, y porque aquí no hemos tenido juez de aforados ni vamos a tener, precisamente para que esta clase de escándalos de corrupción protagonizados por las élites del establecimiento  queden impunes, pues ya se sabe que tenemos un organismo vergonzoso e incompetente de origen politiquero que se insiste en mantener, conocido por su inocuidad como comisión de absoluciones.

Por eso tranquilos, que como lo anuncia el epígrafe de este artículo no va a pasar nada, como no ha pasado nada con la miríada de escándalos que tenemos casi todos los días, ni con las investigaciones de los magnicidios que nunca son esclarecidos, ni los asesinatos de los líderes sociales, como no pasó nada con el mayor escándalo de corrupción  que fue la misma elección de  un presidente en cabeza de Samper con dineros de la mafia, por cuenta de la Cámara de Representantes de la época sobornada  para que produjera su preclusión, convertido el juzgamiento en un sainete político  montado sobre la base de una conspiración de enemigos  del gobierno del proceso 8000.

Por eso ya se está barajando la manida tesis de la conspiración en el caso del fiscal Martínez frente a la contundencia de los audios de marras, atribuida a un supuesto imputado por corrupción -como si este se hubiera inventado las pruebas que involucran al jefe del ente acusador como encubridor del escándalo de ODEBRECHT-, que entre otras cosas para eso fue escogido por las élites  políticas y económicas del establecimiento, como que las involucra a todas desde el gobierno de Uribe, a no pocos congresistas bandidos, a los entonces candidatos Zuluaga y Santos, y al mismo presidente Duque -que ya salió a respaldar al Fiscal-, que en el 2014 estuvo en el Brasil acompañando a Zuluaga. Lo dicho: aquí donde todo pasa en materia de corrupción, nada pasa. Y por eso, mientras en otros países procesaron varios ex presidentes por cuenta de los sobornos de ODEBRECHT, aquí no pasó nada

Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

once + 2 =