El pasado 14 de abril, la Corte Constitucional en la sentencia T-090-2021 estudió el caso de un niño de 6 años, de nacionalidad venezolana, con diagnóstico de atresia pulmonar, presentando múltiples complicaciones como falla cardiaca e hipotiroidismo, por lo cual a tan corta edad tuvo que pasar por una cirugía cardiovascular y pasó por la unidad de cuidados intensivos durante 15 días. ¡Los derechos de los niños son sagrados! Neiva Huila Colombia www.tvnoticias.com.co

¡Los derechos de los niños son sagrados!

Actualidad Columnistas
Rocío Rincón Montaño Neiva Huila Colombia columna de opinión situación global actualidad hoy jurídico situación jurídica www.tvnoticias.com.co análisis y descripción de asuntos jurídicos que permean o influyen directamente en la actual realidad de las organizaciones del país crecimiento empresarial

Por Rocío del Pilar Rincón – Abogada Consultora.

El pasado 14 de abril, la Corte Constitucional en la sentencia T-090-2021 estudió el caso de un niño de 6 años, de nacionalidad venezolana, con diagnóstico de atresia pulmonar, presentando múltiples complicaciones como falla cardiaca e hipotiroidismo, por lo cual a tan corta edad tuvo que pasar por una cirugía cardiovascular y pasó por la unidad de cuidados intensivos durante 15 días.

Después de esta intervención quirúrgica, los profesionales de la salud tratantes ordenaron controles con el cardiólogo y diversos exámenes para mantener controlado su difícil estado, sin embargo, la institución asistencial le negó la atención por cuanto no contaba con la legalización de su estancia en Colombia y la afiliación al sistema de salud del país. La madre del niño, muy preocupada por su bienestar, solicitó la protección de su hijo y la garantía de sus derechos a la salud, la seguridad social, la vida y la dignidad humana a través de una acción de tutela. El primer juzgado que estudió la solicitud negó el amparo constitucional frente al derecho a la salud del niño, argumentando que al encontrarse de forma irregular en el país, solo tenía derecho a la atención de urgencias, sin embargo, al revisar el caso, la Corte Constitucional falló de manera distinta teniendo en cuenta que los derechos de los niños prevalecen sobre los demás, aplicando la medida que sea más beneficiosa para ellos.

En la decisión, la Corte afirmó que no es correcto culpar a los niños por una situación que provocaron sus padres, y que por falta de conocimiento o diligencia no realizaron oportunamente los trámites administrativos para legalizar su condición migratoria ni la de sus hijos. No corresponde a un menor asumir una responsabilidad, por razones de su edad y su condición de fragilidad, le corresponde directamente a sus representantes legales.

Frente al derecho a la salud es claro que no se puede renunciar a él, y los servicios se deben entregar “de manera oportuna, eficaz y con calidad para la preservación, el mejoramiento y la promoción de la salud.” Adicionalmente, en Colombia la protección de la salud radica en cabeza del Estado y es su responsabilidad generar acciones concretas de protección, igualdad de trato y oportunidades de acceso para todas las personas. Por lo anterior, como ciudadana considero que el Estado debe continuar reforzando el trabajo con los migrantes, teniendo en cuenta que la crisis humanitaria cada día se agudiza, la inversión en salud pública es urgente y debe primar sobre la inversión en armamento y artefactos para defensa militar. Por tal razón, cierro esta columna invitándolo a reflexionar sobre la forma en que la ineficiente política de otras naciones pone en peligro el bienestar de los más inocentes, y por tanto hay que ponerse en el lugar del otro ¿Qué haría si se tratara de su hijo para ayudarlo?

Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

18 − 9 =