Los ríos son elementos dinámicos complejos y su comportamiento puede ser muy diferente ante intervenciones antrópicas aparentemente similares, por lo tanto, la extrapolación de un sitio a otro no siempre es acertada Efectos antrópicos sobre la dinámica de los ríos tvnoticiascol www.tvnoticias.com.co UNGRD deforestación

Efectos antrópicos sobre la dinámica de los ríos

Actualidad Ambiente / Agricultura

Por Álvaro Parra (Subdirección para el Conocimiento del Riesgo de UNGRD).

Los ríos son elementos dinámicos complejos y su comportamiento puede ser muy diferente ante  intervenciones antrópicas aparentemente similares, por lo tanto, la extrapolación de un sitio a  otro no siempre es acertada.

Ligeras variaciones en las características del cauce como régimen  de caudales, carga de sedimentos o morfología, representan alteraciones importantes que  ocasionan modificaciones en la dinámica natural de los ríos (Suárez 2001). 

Puede interesar: Ampliar mercados, verdadera alternativa

Las intervenciones que se realizan sobre los ríos para modificar las dinámicas de inundación,  navegación y de riego en general, tienen que considerar la tendencia que tiene el cauce a  restaurar sus condiciones naturales.

Entre más fuertes son las variaciones en las características  del cauce, mayor es la reacción del río. El trabajo de controlar un río es más fácil si no se trata  de forzarlo (Przedwojski, 1995). 

Figura 1. Puente el Roncador que conecta a Magangué con Mompox (Bolívar). Fuente: Fondo de Adaptación (2021).

Efectos de la construcción de puentes 

La construcción de un puente es uno de los elementos antrópicos que más efectos tiene sobre  la dinámica natural de los ríos, generando a grandes rasgos un represamiento del flujo aguas  arriba y cambios en la corriente aguas abajo que derivan en un incremento general de la erosión  (Suárez, 2001).

Leer: En el Dorado, 3 grandes felinos

Los cruces de vías u obras lineales superficiales sobre ríos o cauces necesariamente equivalen  a una variación en sus condiciones naturales (Suárez, 2001), por esto, esas variaciones se deben  tener en cuenta en las etapas de planeación y diseño de las obras, puesto que en algunos casos  conducen a problemas de erosión o inestabilidad lateral de las laderas adyacentes al cauce, lo  que puede causar condiciones de riesgo a las obras y a poblaciones cercanas al área de  influencia. 

Figura 2. Deslizamiento ocasionado por la erosión lateral del río. Fuente: Suárez (2001).

Suárez (2007), reporta el caso del puente Guillermo Gaviria sobre el río Magdalena que hoy une a Barrancabermeja (Santander) con Yondó (Antioquia).

Al iniciar la construcción de las pilas del  puente dentro del río se empezó a formar una isla de gran tamaño en la orilla izquierda, consolidándose el cauce principal en la orilla derecha (figura 3).

De interés: Plantas de fertilizantes en espera

En el proceso constructivo de  las pilas fue evidente su efecto sobre la morfología y dinámica natural del río, además se  generaron problemas de inestabilidad o erosión sobre las orillas en algunos sectores próximos  al puente. 

Figura 3. Construcción del puente Guillermo Gaviria entre Barrancabermeja y Yondó en el año 2004. Fuente: Suárez (2007).
Construcción del puente Guillermo Gaviria entre Barrancabermeja y Yondó en el año 2004. Fuente: Suárez (2007).

Efectos de la construcción de un embalse 

Aguas abajo de los embalses se pueden producir alteraciones sobre el régimen hidrológico, el  transporte de sedimentos, la morfología fluvial, la vegetación, la fauna, la temperatura del agua  y su composición química (López R., Pons P. Batalla R., 2004). 

Los efectos aguas arriba consisten principalmente en la pérdida de la carga de sedimentos,  disminución de la pendiente y la inundación por el represamiento de aguas, aunque variables  estos tienden a ser despreciables en comparación con las consecuencias o efectos en el tramo aguas abajo, dado que la escala temporal de ajuste geomorfológico puede ser muy larga y es  posible que transcurra un siglo o más antes de que los efectos se completen, especialmente en  los tramos más lejanos (López R., Pons P. Batalla R., 2004). 

Leer: 3,2 millones de euros para pequeños caficultores

Vericat (2004) mencionan que las principales modificaciones que sufren los ríos aguas abajo de  los embalses pueden ser tanto de erosión lateral como de sedimentación (Collier et al., 1996).  La mayoría de los cambios ocurren habitualmente en los primeros veinte años después de la  construcción de la presa (Williams y Wolman, 1984).

La erosión y sedimentación del cauce se  produce porque la presa retiene la mayor parte del sedimento que circulaba por el río.

Puede interesar: Detengan el ataque

El agua  que la presa libera erosiona el lecho aguas abajo pero no aporta nuevos sedimentos, por lo que  el balance sedimentario del río entra en una fase de desequilibrio.

Efectos de la reconstrucción de una corriente 

Al rectificar una corriente se induce una pendiente mayor del cauce, aumentando su velocidad  y su capacidad erosiva. El cauce se profundiza, se inestabiliza las laderas adyacentes, el río tiende a trenzarse, ampliando su cauce y produciendo socavación en los estribos y pilas de los  puentes.

Además, se aumenta la rata de transporte de sedimentos creando problemas de  sedimentación y de meanderización aguas abajo de la rectificación (Suárez 2001). 

Leer: Demanda sin oferta

Efectos por deforestación  

Es común que al deforestar se disminuya la sinuosidad del río, ocurra erosión acelerada del  lecho y las orillas del cauce, también aumenta la carga de sedimentos dependiendo de la sensitividad del cauce (Suárez 2001). 

Restrepo (2015) menciona que no cabe duda que la descomposición de nuestros suelos andinos  influye en la erosión y en el incremento del transporte de sedimentos de los ríos colombianos, incluyendo nuestro máximo exponente, el río Magdalena. 

De interés: Ataque frontal

Los indicadores de deforestación en Colombia son alarmantes. La última evaluación de  deforestación realizada por el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales IDEAM entre 2005 y 2010 muestra una tasa anual de deforestación de 340.000 hectáreas por  año, un área de pérdida forestal similar al área del departamento del Atlántico.

En 2010 nuestro  país estaba en los primeros diez lugares de deforestación en el mundo (Restrepo, 2015).

Conclusión  

El ciclo geomorfológico natural es el encargado de modelar y dar forma al relieve mediante  procesos morfodinámicos como la acción erosiva debida a la dinámica de los ríos o cauces.

Este  ciclo puede ser perturbado por la acción o intervención humana produciendo un desequilibrio  que la respuesta natural ante esto es la ocurrencia de movimientos en masa en las laderas o  taludes adyacentes, erosión intensa en las orillas de los cauces y su propio lecho y sedimentación  en zonas donde normalmente no se presentaba.

Puede interesar: En Colombia, en ambiente, perdió

Por esto, las intervenciones antrópicas sobre ríos o cauces deben ser planeadas y supervisadas  por personal técnico con conocimiento en diferentes campos como: geología, hidrología  meteorología, geotecnia e hidráulica entre otras, con el objetivo de conocer o anticipar los  posibles efectos que se pueden producir y que pueden conllevar un riesgo a personas, medios  de subsistencia, servicios ambientales, recursos económicos y sociales, bienes culturales e  infraestructura que por su localización pueden ser afectados. 

Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

tres × uno =