Así se pierden miles de millones de dólares en impuestos en Colombia y el mundo

Actualidad Economía / Finanzas

Por Equipo editorial de Razón Pública, para la alianza Razón Publica – Friedrich Ebert Stiftung en Colombia.

JUSTICIA FISCAL EN TIEMPOS DE COVID-19

Frecuentemente, cuando se aboga por hacer reformas para evitar que empresas y personas escondan grandes cantidades de dinero en el exterior y eviten pagar impuestos, se afirma que los efectos de esta práctica son muy pequeños como para causar algún daño. Pero esto es una falacia a la luz de los datos disponibles.

En realidad, el abuso fiscal priva a los países de grandes cantidades de recursos que necesitan con urgencia, especialmente en momentos como el que atraviesa el mundo entero a raíz de la pandemia por Covid-19. Un informe reciente publicado por la Tax Justice Network y titulado “El Estado de la Justicia Fiscal 2020” demuestra la magnitud del problema: cada año se pierden globalmente $427.000 millones de dólares en impuestos debido al abuso fiscal global.

Esto incluye el abuso fiscal corporativo, es decir, los traslados de las ganancias de multinacionales a lugares distintos de donde operan, y donde deberían pagar impuestos; y la evasión fiscal extraterritorial privada, como se conoce la práctica ilegal de personas adineradas que esconden sus riquezas en paraísos fiscales.

“El Estado de la Justicia Fiscal 2020” se centra únicamente en las pérdidas fiscales directas derivadas del abuso fiscal corporativo mundial. Pero la cifra sería aún mayor si se sumaran las pérdidas indirectas, que ocurren por la tendencia de los gobiernos a reducir las tasas impositivas en sus territorios como una forma de competir con otros países para atraer la inversión de las multinacionales. Esta estrategia, supuestamente dirigida a aumentar los ingresos fiscales, en realidad es perjudicial y contraria a la lógica.

CADA AÑO, EL MUNDO PIERDE EL EQUIVALENTE A CASI 34 MILLONES DE SALARIOS ANUALES DE PERSONAL DE ENFERMERÍA POR EVASIÓN  DE IMPUESTOS EN PARAÍSOS FISCALES

EFECTOS DE LA EVACIÓN FISCAL EN LA SALUD

En general, existe un consenso mundial sobre la responsabilidad de los Estados en los asuntos sanitarios. Es su deber garantizar el acceso universal a servicios de salud y agua potable, al saneamiento y a la vacunación.

Pero la capacidad de los Estados para cumplir con estas obligaciones es limitada y depende principalmente de dos factores: (i) su capacidad para satisfacer las necesidades de financiación, (ii) y su voluntad política.

En un contexto de emergencia sanitaria, las necesidades de todos los países han aumentado y las consecuencias negativas de la evasión fiscal se han vuelto más visibles. Cada año, el mundo pierde el equivalente a casi 34 millones de salarios anuales de personal de enfermería por la evasión de impuestos en paraísos fiscales.

Pero las consecuencias han sido más graves en los países de ingresos más bajos, donde los recursos por recaudo de impuestos se necesitan de forma más urgente. Aunque la cifra absoluta de pérdidas fiscales es mayor en los países de ingresos más altos, el porcentaje de recursos perdidos es superior en los países de ingresos más bajos:

  • En promedio, los países de ingresos más bajos pierden cada año 45 mil millones de dólares en ingresos fiscales: el equivalente al 54,8% de los impuestos que habitualmente recaudan.
  • En cambio, los países de ingresos más altos pierden en promedio 382 mil millones de ingresos fiscales cada año: el equivalente al 2,45% de sus impuestos.

Lo anterior significa que los países con mayor necesidad de ingresos fiscales adicionales son precisamente los que sufren mayores pérdidas debido al abuso fiscal internacional. En el contexto de la pandemia, esto se ve de forma más clara si se analiza cuánto pierden los países en relación con su presupuesto sanitario:

  • En promedio, los países de ingresos más bajos pierden en impuestos el equivalente a casi el 52,4% de sus presupuestos sanitarios.
  • En cambio, los países de ingresos más altos pierden en impuestos el equivalente a casi el 8,4% de sus presupuestos sanitarios.

En Colombia, por ejemplo, se pierden cada año más de $11.774 millones de dólares en impuestos, lo que equivale al 18,2% de los ingresos fiscales, un porcentaje mayor que el promedio mundial de 2,61% y que el promedio regional, que es 4,2%. Para ponerla en perspectiva, esta cifra equivaldría al pago de los salarios anuales de casi dos millones y medio de enfermeras. Es el 71,79% del presupuesto total de salud.

¿DÓNDE ESTÁN LOS PARAISOS FISCALES?

El funcionamiento de un sistema fiscal puede ser “programado” para permitir la evasión de impuestos o para satisfacer las necesidades de toda la población.

Cuando un sistema ha sido programado de forma eficiente para eludir impuestos y es usado frecuentemente por las empresas, se dice que dicho sistema es un “paraíso fiscal”. Si el sistema permite más fácilmente la evasión fiscal y es usado de forma más recurrente que en otros lugares, el país tendrá una puntuación más alta en el índice de paraísos fiscales.

Los sistemas fiscales de la mayoría de los países perjudican a los ciudadanos del común porque le conceden un trato preferencial a los gigantes corporativos y a los millonarios. En los casos más extremos, como en los paraísos fiscales, se atrae la inversión extranjera mediante beneficios tributarios que van desde la reducción del pago de impuestos hasta la exención total.

“CADA AÑO LAS EMPRESAS MULTINACIONALES TRANSFIEREN 1,38 BILLONES DE DÓLARES DE GANANCIAS A LOS PARAÍSOS FISCALES, LO QUE RESULTA

EN 245 MIL MILLONES DE DÓLARES EN IMPUESTOS PERDIDOS”

Los paraísos fiscales favorecen tanto el abuso fiscal corporativo —al permitir que las empresas transfieran ganancias a sus jurisdicciones y reduzcan las ganancias que declaran en sus países de origen— como la evasión fiscal extraterritorial privada —al eliminar los requisitos de transparencia para que personas adineradas puedan ocultar su patrimonio a los gobiernos de sus países de origen.

Cada año, las empresas multinacionales transfieren 1,38 billones de dólares en ganancias a los paraísos fiscales, lo que resulta en 245 mil millones de dólares en impuestos perdidos. Además, el mundo pierde más de 182.000 millones de dólares en impuestos debido a la evasión fiscal extraterritorial privada. Los países miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) son responsables del 59% de esa última cifra.

Pero la evasión de impuestos está altamente concentrada en unas pocas jurisdicciones. De los 10 lugares cuyos sistemas están programados para ser los mejores paraísos fiscales, 8 hacen parte de la red de territorios de ultramar y dependencias del Reino Unido:

  • las Islas Vírgenes Británicas;
  • Bermudas;
  • Caimán;
  • Isla de Man;
  • Islas Turcas y Caicos;
  • Anguila;
  • Jersey; y
  • Guernsey.

Por lo anterior, el Reino Unido se considera el mayor facilitador mundial del abuso fiscal corporativo. Cada año, más de 393 mil millones de dólares en ganancias son transferidos a territorios del Reino Unido, lo que le cuesta al mundo casi 70 mil millones de dólares, el 29% de las pérdidas mundiales anuales.

Además, casi la mitad del abuso fiscal en el mundo ocurre en solo 4 jurisdicciones, conocidas como “el eje de la evasión fiscal”: Reino Unido, Países Bajos, Suiza y Luxemburgo.

Estas prácticas permiten eludir responsabilidades fiscales y blanquear dinero, y facilitan la financiación de la trata de personas, los grandes carteles del narcotráfico y el terrorismo. Además, socavan la confianza de los ciudadanos en las instituciones democráticas.

Lea en Razón Pública: ¿CÓMO REGULAR LA ECONOMÍA COLABORATIVA?

EL ÍNDICE DE SECRETO FINANCIERO

El Índice de Secreto Financiero (ISF) combina 20 indicadores para determinar qué tan permisivos son los sistemas fiscales y financieros de un país, y qué tan usados son por personas que residen en el extranjero para ocultar ganancias en sus países de origen.

Entre más políticas permisivas, y más cantidad de actividad corporativa extranjera tenga un país, más alta es la puntuación que obtiene. En el ISF de este año, Islas Caimán ocupó el primer puesto seguido de Estados Unidos, Suiza, Hong Kong y Singapur.

Esta medición reveló que el secreto financiero está disminuyendo en todo el mundo gracias a las reformas recientes sobre transparencia, especialmente en el intercambio automático de información y el registro de beneficiarios reales. En promedio, los países redujeron su contribución al secreto financiero global en un 7%.

Sin embargo, las reformas en la prestación de informes desglosados por países han sido insuficientes, y la contribución al secreto financiero de las Islas Caimán, Estados Unidos y Reino Unido ha aumentado considerablemente.

El ISF también mostró que los países de la OCDE son responsables del 49% del secreto financiero global: 35% de forma directa y 14% a través de las dependencias a las que subcontratan como las Islas Vírgenes y Curazao, ¿a esto podemos llamarlo buenas prácticas económicas?

VULNERABILIDAD A LOS FLUJOS FINANCIEROS ILÍCITOS

Los flujos financieros ilícitos son aquellas transferencias de dinero de un país a otro que están prohibidas. La medición de esos flujos es imprecisa y el informe de la Red de Justicia Fiscal hace un llamado a reescribir las leyes y políticas que hacen posibles esos flujos financieros ilícitos.

Debido a estas pérdidas, los países de ingresos más bajos, quienes más pierden en proporción a su gasto público, se ven obligados a depender de la inversión extranjera y de la deuda para financiar su gasto. De ahí que los flujos ilícitos tengan repercusiones negativas sobre el desarrollo humano, los derechos y las desigualdades de los ciudadanos en esos países.

Para medir los efectos tributarios de estos flujos la Red para la Justicia Fiscal desarrolló el Rastreador de Vulnerabilidad de Flujos Financieros Ilícitos para ayudar a comprender las fuentes del secreto financiero y la vulnerabilidad de cada país a este tipo de flujos.

En Latinoamérica los países son principalmente vulnerables en materia de flujos provenientes del comercio, tanto interior como exterior, en los flujos de inversión extranjera directa y en los flujos de inversión de cartera.

Estos son los principales datos de Colombia:

Fuente: Red para la Justicia Fiscal, Rastreador de vulnerabilidad de flujos financieros ilícitos, disponible en este enlace

LAS REFORMAS NECESARIAS

El abuso fiscal tiene tres efectos principales:

  1. Impide mantener dentro del país una parte justa de la riqueza que se produjo utilizando los recursos, servicios sanitarios, trabajadores e infraestructura de sus comunidades o la capacidad de consumo de su población.
  2. Crea incentivos para mantener capital en el extranjero en vez de reinvertirlo para crear empleos locales y aumentar la productividad.
  3. Al transferir sus beneficios al extranjero, las multinacionales acentúan las desigualdades entre países. Quienes sufren las mayores pérdidas relativas son los países que más necesitan esos ingresos para financiar su desarrollo económico y social.

La reprogramación de los sistemas fiscales para que impidan la evasión de impuestos ha sido una lucha de larga data de organizaciones como la Red de Justicia Fiscal, y empieza por hacer transparente la información sobre las prácticas financieras de las empresas y las personas que abusan de los sistemas fiscales alrededor del mundo.

Pero en el corto plazo, y de cara a las necesidades que crea la Covid-19, los países deben reformar o crear leyes y políticas para recaudar los fondos públicos necesarios para combatir la pandemia y sus consecuencias socioeconómicas. De acuerdo con “El Estado de la Justicia Fiscal 2020”, estos son los tres principios básicos que guiar los sistemas fiscales en el próximo año:

  1. La recaudación de ingresos fiscales adicionales debe ser progresiva, hay que garantizar que quienes pueden contribuir más lo hagan.
  2. Los impuestos deben recaudarse en el mismo lugar donde ocurre la actividad económica que genera valor.
  3. Los ingresos fiscales deben provenir, sobre todo, de quienes más se benefician en estos tiempos difíciles, por ejemplo, de los propietarios de empresas como Amazon, que han aumentado sus ganancias en parte porque las circunstancias de la pandemia obligaron a cerrar a sus competidores físicos.

*Este texto forma parte de la alianza entre Razón Pública y la Friedrich Ebert Stiftung en Colombia Fescol. Los invitamos a consultar el informe “El Estado de la Justicia Fiscal 2020: la justicia fiscal en tiempos de la Covid-19” en este enlace. La metodología de esta investigación puede encontrarse aquí.

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