¿QUÉ HAY DETRÁS DE LA VIOLENCIA EN LOS EE.UU.?

Actualidad Sociales

Por Carlos Tobar.

El viejísimo fantasma del racismo, la exclusión, el abandono, la pobreza, la explotación…, en últimas, todas y mucha más expresiones de la desigualdad extrema, que se ha profundizado en la sociedad norteamericana como producto acabado de la globalización, está nuevamente sacudiendo las raíces del país del capitalismo por excelencia. La american way of life, que durante décadas nos recetaron a los pobres de los países pobres como modelo de vida, la del trabajo esforzado y continuo en el país de las oportunidades, la encarnada en la Estatua de la Libertad como símbolo de la igualdad y la fraternidad entre los hombres, está saltando hecha añicos por los resultados de desigualdades extremas que está dejando por todos los rincones de la Tierra, el mundo hegemónico del capitalismo financiero.

Los hechos de violencia que se expresan en la represión de las minorías, sean negros o latinos o asiáticos, por lo regular desempleados y pobres, que inundan los barrios marginales de ciudades y poblados, a la que reaccionan seres alienados y desesperados de esas minorías con actos de terrorismo contra la minoría blanca, últimamente con ataques a policías blancos, expresión del poder tradicional, son manifestaciones de una sociedad escindida, dividida, fragmentada.

Son actos que parecen no entenderse, que no tienen explicación para muchos que se quedan en la observación de las apariencias. Realmente, a la creciente ola delincuencial creada por la desesperación que produce la pobreza y marginalidad social, las “fuerzas del orden” están respondiendo con el terrorismo de estado, que mantuvo la tranquilidad social en momentos de la expansión capitalista. Hoy el estado de cosas, ha cambiado. La globalización concentró la riqueza social en una minoría de grandes banqueros, de grandes monopolistas, de menos del 1% de los ultraricos, que se quedan con el 90% o más del producto social, generando una fase de contracción capitalista: el trabajo es escaso y mal remunerado, de forma tal que hay que doblar o triplicar el esfuerzo y, aún así, no se logra mantener el estatus social. Han creado una sociedad de alta concentración de la riqueza como no se veía desde comienzos del siglo XX que, precisamente dio origen al convulsionado siglo de las grandes guerras. En síntesis, exclusión social conduce a revolución social, tal y como lo predijo un lustro atrás el economista estadounidense y premio Nobel de Economía, Thomas Sargent. Y, si vamos más allá, es la situación de Europa y de Japón, y de los países emergentes de América Latina y el sureste asiático y el Medio Oriente y…

No nos extrañemos de nada. Hemos entrado en un vórtice de inestabilidad social y política, creado por el ventajismo a favor del gran capital financiero, que solo lo resolverán los pueblos del mundo, las clases del trabajo con su rebeldía y creatividad. Preparémonos.

Likes(0)Dislikes(0)

Comments

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *