Nuevos horizontes para generaciones presentes y futuras del Huila

Actualidad Columnista

Por Marcos Silva Martínez. (Ingeniero Civil. Autor-Accionante de la Acción Popular en reclamación de derechos sociales colectivos).

La construcción y localización de la Hidroeléctrica El Quimbo, ocurrió por una decisión tomada en un COMPES, sin análisis de conveniencia regional, técnica, económica y ambiental.

El fin encubierto, de la multinacional EMGESA, era recuperar potencial perdido en la Central Hidroeléctrica Betania, ocasionado por imprevista sedimentación del área del embalse. Conseguir esa meta no era difícil. El gobernante era Uribe Vélez, compulsivo por las privatizaciones y la concentración del capital. En su gobierno fueron privatizadas, fusionadas o liquidadas, más de quinientas empresas oficiales.

Los eventos informativos efectuados en la Cámara de Comercio de Neiva, sobre el Proyecto EL QUIMBO, durante 2007-2008, demostraron que los asistentes, eran invitados de piedra. Oían a los forasteros. No opinaban. Creo que estaban decididos a dejar hacer, dejar pasar, como es costumbre en la región. Ese clima quedó consumado en un Conejo Comunal, del Sr. Uribe. Ante una pregunta sobre El Quimbo, respondió, palabras más palabras menos, que ese proyecto iba o iba.

Esa respuesta y la posición de letargo y sumisión de los representantes de las fuerzas vivas de la región y de gobernantes, me hizo pensar que, para lograr algún beneficio para la región, del negocio de la Hidroeléctrica El Quimbo, solo podría ser posible, mediante el uso de recursos legales, previstos en la Constitución del 91 y pensé en la Acción Popular.

Bajo esas condiciones y conclusiones, redacté el contenido de la Acción Popular referido, sin consultar a nadie más, que los aspectos legales que la rigen.

Redactada y comentada con unas pocas personas, se propició una reunión, a la que desafortunadamente concurrieron un par de politiqueros pura sangre, de esos que siempre hacen más daño que bien a la comunidad, pero que desafortunadamente el pueblo sigue escuchándolos.

En dicha reunión, sin invitarlo apareció el politiquero Beltrán Cuéllar. Se ofreció acompañar la Acción Popular con su firma. Firmó, logró pisar pantalla y se distanció de la causa. No le importó el proceso y suerte de la demanda.

Radiqué la demanda en noviembre de 2008, formulada contra Ministerio de Minas y Energía, Planeación Nacional, Minmedioambiente, ANLA, CAM y EMGESA, de la que hubo finalmente Sentencia del Tribunal Administrativo del Huila, sobre derechos colectivos, legales y legítimos de ciudadanos y la región.

Por reparto llegó al Juzgado 3° Administrativo del Huila. Pocos días después de radicada, ese Juzgado condicionó la aceptación si hacía   subsanación de algunos contenidos. Hice la subsanación. La radiqué. La demanda fue admitida. Posteriormente radique una adición sobre precisiones del contenido, en enero de 2009. Fui cubriendo algunos gastos de comunicación-citaciones del Juzgado y un edicto, a finales del pasado mes de agosto.

Meses después, se realizó la diligencia de conciliación y posteriormente, por competencia pasó al Tribunal Administrativo del Huila, hasta la Sentencia del 20 de agosto de 2020.

Durante 12 años he hecho seguimiento continuo del avance del proceso jurídico, con prudencia y sin especulaciones, hasta la culminación. El hecho es que sobre el objeto de la demanda ya hay Sentencia, que abre horizontes realistas para el Huila y la región. Mediante el desarrollo de lo dispuesto en esa Sentencia, se abren posibilidades de desarrollo diverso y efectivo del Huila, si se defienden los objetivos previstos y el resultado de la SENTENCIA se usa honestamente.

De acuerdo con los contenidos del Fallo de la Sentencia, EMGESA-ENEL, tiene que cumplir obligaciones ya adquiridas y aceptadas en la Licencia Ambiental.

Respecto al derecho de captar agua del embalse, a la altura de la cota 641, nivel de toma para carga de Turbinas, para abastecimiento de agua para consumo humano, aguas abajo de la Presa y para riego agropecuario, se trata del reconocimiento de un Derecho Constitucional Fundamental.

Para determinar la factibilidad del uso del agua, tomada en la cota 641, hice cálculos hidráulicos básicos, sobre factibilidad para la construcción del acueducto metropolitano del Huila, para abastecer con seguridad, en lo futuro, a Hobo, Yagurá, Campoalegre, Rivera, Neiva, Fortalecillas, Aipe, Villavieja e intermedias. Y el resultado: es posible todo por gravedad.

Esos municipios y caseríos intermedios, ya afrontan agudos racionamientos en verano, por la creciente reducción de los caudales de las fuentes superficiales que los alimentas.  Este es un proyecto para el corto, mediano y largo plazo. Es para la seguridad del abastecimiento de agua, por gravedad, para las generaciones futuras, quizá por siglos.

Respecto al caudal para uso agropecuario, permite desarrollar múltiples y fantásticos proyectos de desarrollo productivo, si cada uno de ellos se fundamenta en previsiones y visión futurista, rigor técnico, sentido de inclusión y solidaridad humana, honestidad, soporte técnico-científico y se le cierra toda posibilidad de acción a la politiquería, el clientelismo, la corrupción. Este es un gran desafío, porque la politiquería y la corrupción, la inmoralidad e irresponsabilidad política de la clase dirigente, ha sumido a la nación en estado de precariedad socioeconómica aguda.

Las características geomorfológicas y altimétricas, de las áreas en las que se pueden proyectar desarrollos productivos de diversa índole y de reforestación, permiten optimizar el uso y re-uso del agua, tanto en piscicultura, como en agro industria, reforestación y diversificación de la producción agropecuaria, en más de 50.000 hectáreas. No es poca cosa. El resultado depende del bueno o mal uso que se haga de la oportunidad que se puede concretar si se defienden los alcances de la Sentencia.

Se pueden construir miles de lagos, basados en el re-uso del agua y de esa manera constituir un enjambre de lagos, rodeados de bosques que definirán o integrarán el OASIS DEL ALTO MAGDALENA, matizado de bosques y en el que pueden y deben estar incluidos todos los desplazados por el embalse del sistema Hidroeléctrico El Quimbo. 

Pensemos, soñemos y actuemos para traducir la oportunidad en realidad. De esa manera, El Quimbo, puede transformarse en opción de desarrollo de la región y participación ciudadana. Todo depende de quienes asuman responsabilidades, en el desarrollo de los proyectos.

El desarrollo piscícola, con agua tomada en la cota 641, debe incluir a la mayor cantidad de personas desplazadas por la central hidroeléctrica, incluidas las de las áreas de influencia directa del sistema hidroeléctrico.

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