NUESTRA BURGUESÍA FINANCIERA ES AGIOTISTA

Actualidad Columnista

Por Eduardo Gutiérrez Arias.

Los colombianos tenemos una muy mala imagen del sector financiero de nuestra burguesía (banqueros, aseguradoras, compañías de leasing y factoring, sociedades de capitalización, comisionistas de bolsa, sociedades especializadas en depósitos y pago electrónicos). Sus intereses y costos de servicios, son de los más altos a nivel mundial y llegan hasta el 30% anual (2.5% mensual), cuando en la mayoría de países de la OCDE los intereses bancarios no exceden del 12% anual (1% mensual). El sistema financiero nacional no sólo gana intereses de usura, sino que el Estado está presto a salvarlo ante cualquier dificultad económica. En la crisis de 1998, se creó el impuesto del 4×1.000, a todo tipo de transacciones financieras con el que se salvaron los bancos de su quiebra, no así el sector cooperativo en el que colapsaron sus tres bancos (UCONAL, BANCOOP Y COOPDESARROLLO) y sus cooperativas financieras más grandes (CUPOCREDITO, COOPSIBATE, COOPERAMOS, COFIANDINA, COFICREDITO, ETC.). Las pérdidas en este caso correspondieron a 5.000.000 de trabajadores colombianos. Es bueno decir que las altas ganancias del sector en los últimos años, que a su vez contribuye al aceptable crecimiento de nuestro PIB, se origina en el lavado de dólares del narcotráfico, asunto que lo saben muy bien los grandes banqueros.

El año pasado las ganancias del sector financiero ascendieron a $13.6 billones de pesos. De ellas, $8.6 billones le correspondieron a los bancos. Esa utilidad de los banqueros, , ya fue repartida y retirada de sus entidades y muy seguramente enviada al exterior por sus accionistas, quienes a pesar de ser los verdaderos dueños del país, no confían ni en su sistema financiero ni en su gobierno, a pesar de la docilidad con que acepta sus peticiones. Su insensibilidad social se observa en la forma como otorgaron los $226.000 millones que les entregó FINAGRO en condiciones especiales para garantizar la soberanía y seguridad alimentaria en esta época de pandemia. En lugar de otorgarlos a los campesinos colombianos que hoy, con grandes esfuerzos proveen al país de los alimentos básicos, se los entregaron a grandes empresas comerciales. El 94%, fue para los grandes empresarios, el 4% para los medianos y sólo un 2% para los campesinos.

Por todo esto los colombianos le pedimos al gobierno no utilizar los bancos comerciales para la entrega de subsidios y apoyos solidarios en la actual coyuntura de crisis, sino hacerlo en forma directa. Incluso algunos más radicales proponen castigar los bancos más agiotista con su nacionalización.

Likes(0)Dislikes(0)

Comments

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *