REALIDAD NACIONAL Y RETÓRICA  ELECTORERA

REALIDAD NACIONAL Y RETÓRICA  ELECTORERA - www.tvnoticias.com.co

Por Marcos Silva Martínez.

En el festín electoral en curso, es conveniente que todos los ciudadanos, presten mucha atención al contenido de las promesas de los cazadores de votos.

Colombia padece una encrucijada socioeconómica atroz. La pobreza y la miseria no ceden, a pesar de las engañosas cifras del gobierno (OXFAM, CEPAL). Todos los candidatos que se han convertido en gobernantes desde 1810, han ofrecido ríos de leche y miel, pero siempre han incumplido. Lo demuestra el estado precario de desarrollo de la nación y los índices de pobreza y de miseria, de anarquía y caos institucional que padecemos,  la mayoría de colombianos.

Han cumplido con maquillar la realidad, para halagar al poder politiquero y financiero internacional y atemperar el descontento nacional. Lo explican suficientemente las políticas de subsidios.

En subsidios ya gastan  más del 50% (76 billones /2017) de los impuestos nacionales (DIAN). Y seguirán creciendo, si se elige para presidente próximo, otro similar a los elegidos desde 1810, como seguirá creciendo el déficit fiscal, el déficit de la balanza de pagos y el endeudamiento  público oficial.

Los candidatos de  derecha (son casi todos), sobre el tema económico, usan una retórica suficientemente engañosa. Ofrecen  más subsidios (casas), espejismos agropecuarios  y educativos (ser pilo paga). Ofrecen  reducir los impuestos a los ricos (minorías. Eso sí lo cumplen siempre), so pretexto de generar empleo. Todas las reformas para concentrar la riqueza en pocas manos, han tenido el mismo pretexto.

Pero nada plantean concreto y creíble,  que conduzca a resolver, en forma cierta, el desempleo, los bajos salarios, el subempleo, la inseguridad ciudadana, acceso a la tierra, sustitución de importaciones, derrota de la corrupción, etc.

El elector debe entender, debe tener certeza que la pobreza y la miseria solo se resuelven con justicia social, con políticas pragmáticas que hagan posible una verdadera equidad socioeconómica. Eso no se logra con engañosos subsidios, sino con fuentes de trabajo bien remuneradas, con educación de calidad al alcance de todos. Y todo está condicionado a que haya una institucionalidad capaz de garantizar a todos los ciudadanos, la satisfacción de sus derechos fundamentales. Es el gigantesco desafío para los electores,  en las próximas elecciones, para no volver a equivocarse.

La historia de naciones, demuestra que si gobiernan para mejorar socioeconómicamente a toda la nación, es posible lograrlo.

Singapur, en 1965 se independizó de Gran Bretaña (era una colonia) y quedó en condiciones socioeconómicas peores que Colombia, de ese tiempo. Hoy, el Estado de Singapur está entre los de mayor ingreso per-cápita,  menor desempleo, menor  criminalidad y mejor educación del planeta y tiene instituciones fuertes.

Similar ocurre con otros países que lograron estructurar sistemas de gobierno y desarrollo, coherentes con objetivos de crecimiento y desarrollo socioeconómico equitativo aceptable (Suecia, Dinamarca, Finlandia noruega, suiza,  Corea del Sur, etc.). Son pragmáticos  referentes para el lector y ciudadanos en general.

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