LA POLÍTICA DE LOS ÑOÑOS

LA POLÍTICA DE LOS ÑOÑOS - www.tvnoticias.com.co

Por Aníbal Charry González

Ya sabemos porque son las vedettes  actuales de la política criolla, que los denominados “Ñoños” integrados por los congresistas del departamento de Córdoba Musa Besaile y Bernardo Elías, los mayores electores del partido dela U, el partido del presidente Santos fundado en el culto a la personalidad del expresidente Uribe, que suman juntos casi 400.000 votos obtenidos a punta de clientelismo, mermelada y corrupción, son el emblema nacional del ejercicio de la política que venimos practicando de vieja data que nos tiene sumidos en este pantano de podredumbre de pago recíprocos de favores, porque esa política dañina es la más influyente en los destinos del país como que pone presidentes que tienen que después pagar esos favores electorales  con cargo al presupuesto público para seguir invictos con esta política infame que no genera sino corrupción en grande como ha quedado al descubierto con el megaescándalo de Odebrecht, donde  Ejecutivo y  Legislativo se lucraron ilícitamente para llegar el poder.

Y esa política ñoñera para desgracia de Colombia es la que se va a seguir imponiendo sin remedio no obstante los escándalos de corrupción, porque esta se irradia a toda la administración pública donde mete su garra envenenada, al punto que las ías de todo nivel que son las que se supone deben combatirla terminan cooptadas por ella y al servicio de esta política de ñoños que a su vez tiene que fundarse en la corrupción para su financiación y  mantener su vigencia por cuenta de un sistema político electoral de alcantarilla que no será corregido a fondo porque no conviene a esa clase política corrupta, como ya se avizora con la propuesta de reforma política que cambiará las cosas para que sigan igual, pues no se atendieron integralmente las recomendaciones  que hiciera la Misión Electoral que fue convocada por el presidente Santos para mamarle gallo, so capa de que no pueden alterarse las reglas perversas del juego electoral que favorecía a esa  política ruin de los ñoños cuando había que tratar de conjurarla radical e inmediatamente.

Prueba de ello es que el pérfido voto preferente que favorece esa política clientelista y corrupta quedará incólume hasta el 2022 donde tendremos otro escándalo como el de Odebrecht, si es que finalmente pasa en un Congreso contaminado hasta los tuétanos que solo piensa en sus propios intereses y elecciones, donde la lucha contra la corrupción será la bandera electoral agitada por los personeros de esta plaga, que por supuesto nada harán para combatirla porque aspiran a seguir reinando impunemente dentro de un sistema político que fomenta la corrupción electoral en medio de la desgracia nacional, y por esa potísima razón de conveniencia de la corruptela nunca se harán las reformas que nos permitan limpiar el ejercicio de la política del clientelismo y la corrupción, que como bien lo dijera Pablo Bustos, presidente de la Red de Veeduría Ciudadanas, “es el conflicto social solapado que siempre ha vivido Colombia”. No hay nada que hacer, esa política extorsiva de ñoños será la que siga poniendo presidentes, para seguir sumidos en la corrupción.

Comments

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *