ESTADO QUE SOBORNA AL ESTADO

Actualidad Columnista

Por Aníbal Charry González.

La Corte Suprema de Justicia para condenar al exministro  del gobierno de Álvaro Uribe, Diego Palacio por el conocido caso de la “Yidispolítica” por el delito de cohecho, en la sentencia respectiva expresó: “Ni más ni menos se trató del Estado sobornando al propio  Estado para el logro de un cambio constitucional que indudablemente afectó el desarrollo institucional del país y el de todos los colombianos a quienes se les exige respetar la Constitución y las leyes, cuya formación en las circunstancias como las comprobadas en este asunto no pueden generar menos que desconfianza, falta de credibilidad y desobediencia en sus destinatarios”. En suma corrupción del mismo Estado para despedazar la Constitución con las nocivas secuelas de corrupción que ya todos conocemos.

Pues bien: frente a la pretensión del exministro  de someterse a la Justicia Especial para la Paz que se pactó en los Acuerdos de La Habana para todos los involucrados en el conflicto armado con el fin de obtener en forma anticipada su libertad -pero sin decir la verdad y farfullando su inocencia-,  lo primero que se advierte teniendo en cuenta el fallo de la Corte, es que nada tiene que ver  con el conflicto armado de manera directa o indirecta para tratar de acogerse a la JEP, cuando está absolutamente claro que con su delictivo accionar lo que hizo fue contribuir mediante el soborno a destrozar las instituciones y no a combatir a las FARC.

Por eso resulta  atinada la decisión que adoptó un juez de ejecución de penas de Bogotá, que rechazó su solicitud de excarcelación provisional al considerar con lógico criterio que el comprar congresistas para aprobar la reelección presidencial -por más manido que sea el turbio procedimiento para que cumplan con sus funciones por parte de todos los gobiernos-, no se enmarca en manera alguna en el conflicto armado -so capa de que la reelección de Uribe como lo alega el exministro era considerada en su momento una prioridad para derrotar a las FARC-, porque habría que torcerle el pescuezo hasta quebrar lo acordado con la insurgencia, para que se entendiera que hay una relación indirecta con el conflicto, cuando ya sabemos que el objetivo toral de la reelección era consolidar un Estado gamonalista, represivo y corrupto.

Que no siga insistiendo Uribe, ahora que se le ha negado la libertad a Palacio, en continuar deslegitimando a la Corte Suprema que ordenó chuzar, y también a la JEP a la cual tanto combatió para que no entrara en vigencia -ratificando que ninguna justicia le sirve siempre que no lo beneficie a él y a los validos de su gobierno-, reiterando que es un hombre honorable que fue condenado injustamente por persecución política por los anteriores magistrados, cuando la sentencia fue rubricada por la Corte Constitucional que no encontró que se le hubiese vulnerado ningún derecho fundamental a quien, sin  comprometerse a decir la verdad ni reconocer su culpabilidad, y menos a reparar a las víctimas que fuimos todos los colombianos, pretende marrulleramente someterse a la JEP para hacerle conejo a la justicia ordinaria.

ESTADO QUE SOBORNA AL ESTADO.-www.tvnoticias.com.co

Likes(0)Dislikes(0)

Comments

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *