¡EL ATAQUE DE LA INFOMEDIA GLOBAL!

Actualidad Columnista

Por Mábel Morales.

Todos los días, al caer la tarde -desde hace casi dos meses- nos llega el informe de cómo va el Covid-19. En ese momento sabemos cuántas personas murieron, dónde hay más casos de contagio, qué país y barrio, tienen un panorama sombrío, quiénes se recuperan. Ahí esa ansiedad generalizada, que se expande como una nube gris, llega su máxima expresión. Durante la jornada, somos artífices y espectadores de un aluvión de “noticias”, algunas ciertas; otras son lo que se llama fakes news, que nos generan esa indescriptible sensación donde se mezclan: el miedo y el acatamiento, con pánico e impotencia.

Este virus llegó, bien Claroclarito, a cambiar un mundo altivo, que se ufanaba de andar interconectado y globalizado, pero que ahora está suspendido, estupefacto, enclaustrado y que asiste al crecimiento acelerado, de algo que es más veloz y grave que el del mismo mal. Se trata de la desinformación, que no es otra cosa que una INFODEMIA, más dañina que la contingencia sanitaria que enfrentamos.

Tales denominadas “fake news” o noticias falsas, (que no deberían llamarse así, porque ninguna noticia debe ser mentira), circulan en redes sociales exponencialmente y con alta curva de crecimiento. El encierro, la cuarentena y la incertidumbre por el No Futuro, frenan nuestra percepción de la realidad, porque desde la conectividad, nos llegan datos de fuentes no formales. Suma eso a lo que te grita el vecino desde su terraza, lo que te envían por WhatsAppamigos, familiares y colegas. Te tropiezas también con la selfie imprudente, con los videos tomados en UCI, con un suplantado Doctor Escaf, recuperado del mal; con las infame calumnias contra la Gobernadora, Elsa Noguera o las críticas a las ayudas que con tanta responsabilidad entrega el Alcalde, Jaime Pumarejo.

Simultáneamente, temandan el meme con el logo símbolo de un medio serio y respetable y te aseguran que los perros y gaticos de la calle, no tendrán atención, Te quieren meter embuste, con la foto de un bus hindú, repleto de pasajeros, aseverando que eso ocurre en Soledad. A eso añade que dan como primicia que el coronavirus lo creó un laboratorio chino para tumbar a Trump y hasta dan como hecho, que nos invaden los extraterrestres, que Nostradamus lo había anunciado y que legiones de iluminatis, se apoderarán del mundo. Tú ya no sabes si comer ajo, jengibre, cúrcuma, limón o agrax; si debes comprar eucalipto, vinagre, alcohol, antibacterial, máscara o tapabocas. No precisas si las gárgaras y las infusiones, son calientes o frías; de sal, bicarbonato o detergente. Todo por culpa de la INFODEMIA que crean los malos periodistas y los que están seguros que lo son.

No se nos olvide, que hay una responsabilidad mediática y civil, que cuando se desconoce, tipifica un delito. Esto es de vital importancia, porque el virus definitivamente, cambió la manera de mantenernos informados. Por eso, quienes comunicamos. debemos aprender a distinguir lo que es puro chisme y lo que alegremente, propagan: “radio bemba”, el hambre de desprestigiar al prójimo y la antropofagia irresponsable. Se requiere rigor para contrastar y para ayudar a construir la verdad. Es prioritario que quienes tenemos tan inmensa misión, aprendamos de este contagio mundial y apliquemos una nueva técnica en nuestro ejercicio profesional: elfact checking -o verificación de hechos. No nos quedemos únicamente con el newsjacking (tendencia en noticias), hagamos elhistory telling (contar historias) pero de forma simultánea, vamos a ponernos serios, porque la INFODEMIA, contagia al mundo de: pánico, incertidumbre, temor, irresponsabilidad, e ignorancia.

Avancemos por el camino de la realidad; para eso tenemos obligatoriamente, antes de publicar a la ligera (es de estricto cumplimiento) consultar e investigar. No podemos dejarnos manipular por la falsedad. Acúdanos a las fuentes serias, apliquemos el sentido común y desconfiemos de los corresponsales de oficio. Busquemos acuciosamente, con ojo de águila, el detalle que nos permita desmontar una malévola falacia. De no hacerlo, podemos llevar a que un ser humano se afecte mentalmente, tome una decisión errada o salga cuando no pueda y le pongan sanción de casi un millón de pesos. Aquí no caben las “chivas”, ni el que lo diga de primero, aquí lo que importa es la responsabilidad y la verdad. Lo que hay que volver viral es lo que construye y aporta, no las mentiras con las que te atosigan a toda hora.

Les sugiero que rechacen cadenas, bloqueen intens, sálgase de los grupos dañinos y hagamos educación digital en nuestras familias, grupos de colegas y teletrabajo.

Esta pandemia, además de ser una amenaza para la salud, está provocando una tenazcrisis a nivel mundial en lo: moral, económico, social, política públicas, geopolítica y de igual forma, un fuerte impacto emocional y en los comportamientos individuales y sociales. No me agrada la idea de reinventarme como periodista, porque no soy ningún aparato. Yo lo que voy es a adaptarme, a ajustarme a ésta novedosa e impactante forma de vivir.

Traigo a colación, porque son oportunas, las sugerencias profesionales de Facundo Manes, reconocido neuro-científico argentino. Él, acucioso investigador del cerebro humano, asegura que en vez de andar dejándote afectar por la INFODEMIA, para cuidar y utilizar mejor a esta estructura tan compleja, debes Claroclarito: dormir bien, comer sano, hacer ejercicio y alejarte de la gente embustera, tóxica y nociva.

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