DE LA TIERRA A MARTE: LA BÚSQUEDA DE VIDA EN MARTE

Ahora, necesitamos resolver una pregunta más: ¿Quiénes somos en el Universo? Muchos expertos coinciden en haber encontrado evidencia de vida en Marte en la década de 1970 que respalda la actual.  El 12 de abril de 2012, un equipo internacional que incluía a Levin y Straat, publicó un artículo revisado por pares que sugiere la detección de «vida microbiana existente en Marte» con base en una especulación matemática, a través del análisis de conglomerados experimentos de la Misión Viking de 1976.

Los expertos de la NASA y sus artículos oficiales plantean que determinar los lugares de existencia extraterrestre se remite a años de ardua investigación. El viaje a Marte se respalda en la hipótesis de la coexistencia de colonizaciones de microorganismos procariotas y eucariotas que se van respaldando con los hallazgos científicos de que Marte es un privilegio para la preservación de la humanidad.

Foto: Marte

Monitoreo microbiano y el riesgo de enfermedades infecciosas: NASA

La NASA trabaja por estar a la vanguardia ante los retos que desconoce, aún bajo los riesgos biológicos que pueden enfrentar e infectar a los astronautas, teniendo como meta el descubrimiento de nuevos microorganismos benéficos o letales para la vida humana.

Es por ello que, con el presente documento respaldado por la ciencia, iniciaremos con algunas preguntas. Así, por ejemplo:

La vida de nuevos microorganismos en Marte, desconocidos aún para la Medicina aeroespacial, ¿tendría tratamientos que contribuyan a ayudar a nuestros científicos? ¿Los hongos y bacterias espaciales son más resistentes a nuestros antibióticos? ¿Cuáles son las nuevas fisiopatologías que enfrentará la Medicina aeroespacial en las enfermedades infecciosas? ¿Vale la pena ir a Marte?, ¿La Medicina aeroespacial está preparada para afrontar nuevos retos?

La Estación Espacial Internacional (ISS) es un hábitat semicerrado en órbita terrestre baja, con condiciones ambientales proporcionadas por un sistema avanzado de soporte vital que controla la temperatura y recicla el aire, sin dejar de lado que la mayor parte del agua potable es la más reciclable.

Las actividades de la tripulación como comer, dormir, la higiene y la investigación de laboratorio se realizan en una proximidad relativamente cercana. La investigación en el laboratorio incluye experimentos con roedores, plantas y microorganismos patógenos. A pesar de estas condiciones, el monitoreo en vuelo en la EEI indica que la diversidad microbiana es similar a la de los hogares en la Tierra. En consecuencia, la tripulación es generalmente muy saludable; sin embargo, se producen enfermedades infecciosas y las posibles vías de infección por patógenos obligados y oportunistas, no se pueden prevenir por completo.

Determinar el alcance de este riesgo es aún más complicado, ya que los microorganismos pueden alterar sus características en respuesta al cultivo de vuelos espaciales, como lo demuestra el aumento de la virulencia del patógeno entérico Salmonella entérica Typhimurium durante los vuelos espaciales, en comparación con cultivos idénticos cultivados en la Tierra.

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