ABUSO DE PODER Y DOBLE MORAL

Actualidad Columnista

Por Aníbal Charry González.

Que desgracia la de este país abrevadero de la corrupción de toda laya, donde para culmen de males, basta con que un funcionario público de cualquier nivel reciba una miserable cuota de poder para proceder a abusar del mismo y asumir posiciones de doble moral arrogándose atribuciones de  dictadorzuelos para hacer lo que les venga en gana, incluso violando la ley y la misma Constitución, y por supuesto la ética y el buen ejemplo que deben dar frente a los administrados, que de esta manera perniciosa  se consideran autorizados por  los de arriba para ser ingobernables  sin dios ni ley como se dice en el argot popular, por aquello de que, cuando los que gobiernan pierden la vergüenza los gobernados pierden el respeto.

Y como perla para este collar de abuso de poder y doble moral, está el paseo que hiciera el fiscal Francisco Barbosa a  la isla de San Andrés junto con su familia y una amiga de su hija en un fin de semana de puente en plena cuarentena -cuando se judicializa a gente que la viole-, pretextando el cumplimiento de misión oficial  utilizando por supuesto indebidamente aviones del Estado para transportar particulares como bien lo dijera el gobernador de San Andrés, quien manifestó que incluso el fiscal había visitado la zona comercial cuando había decretado toque de queda en la Islas y no había tenido ningún contacto con él, y se suponía iba a indagar sobre presuntos actos de corrupción en la contratación de emergencia, reuniéndose además con el comandante de la Policía del lugar, que después se supo había tenido contacto con otro coronel que resultó positivo para coronavirus, poniendo en riesgo no solo su propia integridad, sino la de su familia.

Porque la verdad sea dicha, no son admisibles las explicaciones del fiscal para justificar el paseo violando la cuarentena para irse dizque en ejercicio de funciones oficiales en puente festivo, junto con el contralor general y sus respectivas esposas que trabajan recíprocamente en los organismos de control, yéndose lanza en ristre como chivo expiatorio contra el gobernador de las Islas, que con razón se considera perseguido políticamente, acaso porque rompió una hegemonía partidista tradicional de más de 60 años. Nadie puede cuestionar que el fiscal investigue en cualquier lugar de este corrupto país, pero que lo haga a un destino turístico como San Andrés en día festivo con su familia, con amigos y en cuarentena utilizando transporte oficial, tiene nombre propio: abuso de poder y doble moral.

Seguramente el fiscal se sintió autorizado por su mentor y mejor amigo el subpresidente Duque, que utilizó el avión oficial para ir al parque Panaca con su familia y particulares, viendo además como utilizaba millonarios recursos de los fondos de  paz para promocionar su decaída imagen en plena pandemia con palmario abuso de poder, demostrativo de que en este descaecido país el mal ejemplo es el que cunde, sobre todo cuando viene desde las alturas de poder, donde saben que estos malos actos se quedan en la impunidad porque a los encopetados abusadores no hay quien los ronde.

Likes(0)Dislikes(0)

Comments

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *